17 de diciembre de 2014

Ave Fénix

es un pájaro mítico, que se consumía por acción del fuego cada 500 años, pero luego resurgía de sus propias cenizas. Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un nido de especias y hierbas aromáticas, ponía un único huevo, que empollaba durante tres días, y al tercer día ardía. El Fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma ave Fénix, siempre única y eterna. El ave Fénix es muy fuerte, hasta el punto de cargar incluso elefantes.
Esta criatura mitológica bien puede describir como me siento pues estoy a punto de cumplir mis 500 años, sufrir la combustión espontánea y renacer. 

En estos casi 500 años han pasado grandes cosas que me han hecho darme cuenta de lo luchadora que una puede llegar a ser aun con todas sus dudas, incertidumbres y miedos. 

En estos casi 500 años, en los que ansío día y noche el renacer, he padecido y recobrado el aliento siempre, pero hoy... hoy he estado a punto de no conseguirlo, a punto de combustirme sin renacer; hoy he recibido esa bofetada que seguro me volverá a llegar más fuerte, pero que sabré encajar con otra perspectiva.

Hace mes y medio que me operaron de mi #Endometriosis, desde ese momento estoy de baja pues sigo padeciendo fuerte dolor y mi médico de cabecera no tiene ni idea de en qué consiste la enfermedad y mucho menos de qué hacer con una enferma crónica recién operada. Supongo que por eso, por esa falta de respuesta a mis dudas, por esos sentimientos a flor de piel y, sobre todo, por tener la esperanza de paliar alguno de mis dolores, hoy era un gran día para mi, pues iría a la revisión con el ginecólogo que me mandó operar.

Tengo que decir que la operación salió bien, según lo que dijeron a mis familiares, pues no me habían cortado intestino, no habían tocado la vejiga y habían conservado los ovarios.

En el hospital nadie me explicó nada, tampoco había quien pudiera hacerlo. No habló conmigo ningún ginecólogo, ningún cirujano me visitó. Me sentí abandonada a mi suerte ante unas enfermeras que lo único que querían era que no diera la lata y me dieran el alta pronto. A nadie le importo que me doliera, a nadie le importo saber por qué me habían operado, a nadie....

Por eso la espectativa de hoy era tan alta.

Casi una hora de espera en la sala, sola, con una lista de cosas que me pasan y dudas que me asaltan en mi mano, para al fin entrar en la consulta. El ginecólogo no estaba receptivo, solo quería verme y saltar a la siguiente paciente sin detenerse en por qué sufro diarreas, o por qué me duele una pierna -por ejemplo- Pronto me monté en el potro de la esperanza para ser lapidada allí mismo.

Mi Endometriosis sigue siendo la misma, con sus mismas adherencias en mi ovario derecho -joder se le escapo al médico al verlas saludar con la mano- con mis ovarios pegados haciendo muralla con el útero, vejiga e intestino, con mis dolores.... 

La operación no ha servido para nada, no sé quién me operó, pero lo que sí sé es que no hizo bien su trabajo, la culpa mi Endometriosis Profunda, Severa, de Grado 4. 

¿Y ahora qué? Sencillo, lo lógico, a criterio del doctor, era haberme vaciado, pero malditasea!!! soy demasiado joven -tendrán conciencia- como esto no se va a hacer, pues lamenta no haberme quitado el ovario derecho y como parece que sigo teniendo ganas de procrear, cosa que por mi misma augura no lograré, me queda intentarlo en una clínica de reproducción asistida. 

¿Y los dolores? que los vaya amando, pues solo irán a más, y aunque me practicaran una histerectomía seguiré teniéndolos, pues las adherencias las puedo tener en cualquier parte de mi cuerpo, escondidas, y crecerán gracias a los estrógenos que ingiera, o entren en mi por cualquier otro canal, constatando que la Endometriosis es una enfermedad hormonodependiente.

¿Qué por qué no me derivan a un hospital con unidad multidisciplinar en donde alguien me haga caso, empatice conmigo y no sueñe con la idea de amputarme mi aparato reproductor? Me enteraré. 

Sé que La Manada ha pasado a mejor vida en mis últimos, escasos, post, pero quiero que entendáis mi dolor, mi tristeza y mis pocas ganas de escribir, interactuar en el 2.0 o mis tuit al aire cuando me indigno por algo. Pero sobre todo quiero que sepáis que me siento muy querida, que me ayuda mucho vuestro apoyo y que para mi sois muy importantes y necesarias. 

Gracias por estar al otro lado de la pantalla.

5 de diciembre de 2014

¡Se puede!

¿Se puede tener un blog sin escribir en él desde hace más de un mes?
¿Se puede comer palomitas por la nariz?
¿Se puede tener frío y calor a la vez?
¿Se puede reír y terminar llorando?
¿Se puede andar sin moverte?
¿Se puede....?

Sé que todo es posible y por eso, en mi caso, respondo con un gran SI a todas y cada una de las preguntas que abren el post. Durante este larguísimo mes de ausencia, en el que me encuentro verdaderamente mal, tanto física como animicamente, tras las operación por Endometriosis, me reafirmo más en que todo es posible y todo se puede.

Un día de estos os contaré todo con detalle, pero hoy no es el día, hoy sólo paso para haceros saber que sigo viva y pensando en vosotros.





24 de octubre de 2014

Otoño terrorífico

Después del verano, justo en ese momento en el que lo tenemos todo listo para la vuelta al cole, como si de un ritual épico se tratara, las madres del mundo, procedemos a invocar a los Todo Poderosos Entes del más allá pidiendo clemencia por nuestros hijos.

¿Qué madre no ha pensado alguna vez que empezar al colegio es sinónimo de piojos, gastroenteritis, toses, mocos y fiebres?. ¿Qué madre no se preocupa por la salud de sus hijos.? Pues yo soy una de ellas, de vosotras. 

Con el inicio escolar Cachorro entra en bucle, solapa catarros y se convierte en el rey del moco. Yo, como madre solidaria, lo pillo todo. Cualquier virus que traiga del exterior a la Leonera lo hago mío y lo abrazo con tal fuerza que tardo meses en dejarlo irse.

Y en esas estamos ahora, disfrutando de nuestro Otoño Terrorífico. No estoy dispuesta a pasar un invierno como el del año pasado, pues está bien eso de que "es bueno para ellos" o "así se inmunizan", pero también creo que el exceso de cualquier cosa no es bueno.

Así que cuando el otro día abrí mi e-mail lo tuve claro: ESTO ES PARA NOSOTROS!!! 

Y diréis, ¿de qué habla la Leona? pues de ProFaes4, una gama de probióticos que lanza, por primera vez en España, su producto para niños en edad escolar con vitaminas esenciales en combinación con bacterias probióticas Lab4.

Lo sé, hay muchos retractores de administras vitaminas artificiales a los niños, que afirman que son inútiles y que abogan por una alimentación sana y equilibrada. Pero yo me pregunto, cuando tu hijo come como rigen los canones y sigue enfermando cada sí cada no ¿qué hacer? Obviamente no tengo la respuesta cierta pero creo que por probar no se pierde nada, pues no es algo nocivo para la salud y si por el contrario ayuda..... 

Así que quedo a la espera de recibir unas muestras y poder contaros a pies juntillas mi experiencia y la de mi cachorro.

Mientras me llega el paquete aprovecharé para probar suerte e intentar ganar uno de los tres PLAN B Escapada Termal para 2 personas, a elegir entre más de 100 hoteles repartidos por toda España, que sortean con motivo del lanzamiento de los probióticos ProFaes4 en España.

¿Qué no sabes cómo participar? No sé si decírtelo.... me hace mucha falta hacerme un tratamiento o disfrutar de un Spa, la vida en la Sabana es muy intensa. 

Buenoooo.... si no me toca siempre me puedes llevar contigo. Así que sólo tienes que entrar en el enlace aquí y cliquear en el botón "participar", subir una foto de tus mejores vacaciones, o de aquel viaje que recuerdas con tanto cariño -las locuras adolescentes también valen- y dejar un breve comentario indicando dónde fue tomada la foto y por qué esas vacaciones fueron tan especiales para ti.

Nos vemos en el balneario y lo más importante Sanas!!!!! 

7 de octubre de 2014

El precio del saber

Hoy despertaba leyendo éste post de La Gallina Pintadita y me he sentido tan identificada que he creído debía compartirlo con todos vosotros.

En mi caso llevamos así algo más de un mes, que se dice pronto, justo con la llegada de la vuelta al cole. 

Ayer mismo acudí al pediatra, pues me comenzaba a preocupar el hecho de que Cachorro no comiera nada en todo el día -sé que esta afirmación suena exagerada pero creedme, no es así, una cucharada de lentejas para todo un día de actividad, a mi no me parece suficiente- Tras pesarlo y ver que había engordado, algo más de un kilo desde el mes de julio, le hizo pensar que está bien nutrido y que tal vez, su inapetencia, sólo tenga que ver con el colegio. No porque no quiera ir, que va feliz, si no porque le causa mucho nerviosismo y tensión. La pediatra puso un ejemplo claro: "hay adultos que ante temas que les preocupan comen impulsivamente y otros que dejan de comer porque se les hace un nudo en el estómago, pues los niños igual".

Si lo pensamos detenidamente tiene mucha lógica y me parece una valoración excelente, no obstante, para no descartar nada, debemos tomar nota de todo lo que come durante una semana y el próximo lunes volver a consulta para valorar.

Es gracioso, desde que hemos ido al médico, Cachorro, está comiendo normalmente. No sé si será que se le está pasando el nerviosismo por la vuelta al colegio o que la visita al médico le ha hecho que se le active el apetito. Lo que si es cierto es que el desayuno cuesta mucho. Y toda la culpa es mía, según me dejó ver la pediatra, pues en verano le he dejado desayunar a su ritmo, a la hora que le apeteciera y sin presión alguna. Ahora pago las consecuencias, pero... todo se puede recuperar con trabajo y esfuerzo, como todo en la vida.

fuente
Tal vez lo que más comparta con La Gallina Pintadita es ese sentimiento de agotamiento y de culpa, sentir que lo estoy haciendo mal por perder la paciencia, por exigir con cara de perro. Y es que Cachorro no me lo pone nada fácil, ultimamente. Mandarle hacer algo es casi misión imposible, no te escucha. La obedencia es un adjetivo que quedó en el olvido y, me crispo. 

Había pensado que mi mal humor, de éstos días, para con él, se debía a que la Endometriosis me tiene chamuscado el disco duro, pero leyendo a otras madres que están pasando por esta bonita etapa, me hace pensar que la vuelta al cole pasa factura a todos.

Vosotros ¿habéis experimentado algún cambio notable, en vuestros hijos, desde que empezara el colegio?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...