16 de abril de 2014

OMA

En tres años y medio nunca había llegado el momento de tener que tomar antibióticos, lo cual era buena señal, pues apuntaba dos cosas, que Cachorro nunca había padecido nada grave y que nuestros conocimientos en el tratado de mocos iba bien.

Pero como en casi todo en la vida, siempre hay una primera vez, y los antibióticos entraron en la Leonera con el estandarte de guerra en alza y ganas de batallear.

El viernes por la noche Mufasa había quedado con sus amigos así que Cachorro y Leona dormirian solos y a pierna suelta. Lo que nadie esperaba es que en mitad de la noche el pequeño felino llamara llorando a su mamá. Aunque, pensandolo bien, no había echado siesta, solo hacia dos horas que dormia, estaba claro, era un terror nocturno, de esos que suele tener cuando el cansancio es demasiado. 

Pero esta vez habían tenido suerte, pues sólo duro 20 minutos, duros, eso sí, pero sólo 20 y Cachorro se quedó de nuevo dormido como si no hubiera pasado nada durante ese tiempo.

La Leona aprovechó para acurrucarse en su cama y dormir a pierna suelta, sin oír ronquidos, ni sufrir patadas traicioneras en mitad de la noche.

Pero la calma se volvió a romper, Cachorro estaba despierto y volvía a llorar, pero esta vez de dolor. Se quejaba del oído derecho. Y la Leona pensó que tal vez no era un dolor interno si no, más bien, un dolor superficial debido a una mala postura o algo similar. Por eso tardó casi una hora en pensar en darle un analgésico al pobre gatito que no dejaba de llorar y quejarse intermitentemente. 

La noche fue larga y dura pero pudieron descansar hasta bien entrada la mañana, eso sí, los dos juntos en la cama grande.

El día siguiente transcurrió como cualquier otro, hasta que llegó la tarde y Cachorro comenzó a llorar, sin consuelo, quejándose del oído derecho. Le dolía mucho y no lo podía aguantar, decía. 

La Leona pensó que tal vez lo tuviera irritado a consecuencia de esos mocos malditos que llevaban en su nariz toda la semana. Le administró ibuprofeno pero Cachorro no dejaba de llorar y pidió ir al hospital. -Que mal debía encontrarse el pobre para formular semejante petición-.

Un taxi pronto los dejó en el servicio de urgencias y cuando al fin les tocó una joven pediatra, la mar de simpática, confirmó que Cachorro tenía OMA, o lo que es lo mismo una otitis. Explicó que tenía el tímpano abombado y el conducto irritado e inflamado, lo que le parecían motivos de peso para recetarle antibiótico.

fuente imagen e información sobre Otitis

Hoy hemos acudido a revisión del oído con nuestra pediatra de cabecera. Cachorro tiene el oído rojo, y ella ha creído que era una exageración la toma de antibiótico. Obvio, lleva tomando antibiótico desde el sábado, imagino que en 3 días algo de efecto le hiciera no? Lejos de entrar en una discursión acalorada le he dicho que voy a terminar el tratamiento que le pusieron en urgencias.

Si como nosotros hasta ahora nunca habéis tenido una OMA infantil en vuestras guaridas debéis saber que:

  • Es muy doloroso y vuestro cachorro llorará intensamente tocándose el oído que le duele.
  • El ibuprofeno es más aconsejable para paliar el dolor que el paracetamol (lo he probado)
  • No es necesario taparle el oído malo (lo consulté)
  • Una vez diagnosticado el tratamiento para curarlo es administrar antibiótico.
  • Pueden hacer vida normal, aunque nosotros no hemos mandado a Cachorro estos días al colegio pues ante un pico de dolor en el centro escolar no le administrarían medicamentos.

Espero que nunca tengáis que pasar por una otitis infantil pero si ya lo hiciste tu experiencia puede ayudar a otras familias, ¿nos la cuentas?

15 de abril de 2014

Santillana del Mar

Es la villa de las 3 mentiras, pues no es Santa, no es llana y no tiene mar, además de ser uno de los pueblos más turísticos y visitados de la Sábana. 

Siempre que pienso en Santillana me invade un sentimiento de felicidad, pues recuerdo lo mucho
fuente de la imagen
que me gustaba ir, de pequeña, a ese puebluco tan especial de calles empedregadas, en el que nunca veía ni una vaca y que tenía cafeterías en jardines de naranjos. 

Además, siempre que íbamos a pasear por sus calles plagadas de Románico, acabábamos visitando el Zoo de Santillana, broche perfecto para un día en familia.

Hoy la madre soy yo y, con éste recuerdo en la memoria, quise llevar a Cachorro a pasar una tarde a la villa mentirosa, que no al Zoo.

Santillana del Mar está exactamente igual a como yo la recordaba. Tal es así que siguen cobrándote 2€ por aparcar el coche en el único aparcamiento del pueblo y sigue teniendo esas pequeñas tiendas de recuerdos a cada paso, recargadas a más no poder y en las que es imposible no entrar si vas con tus hijos, como imposible es no sacar la cartera pues seguro que ellos quieren llevarse un recuerdo de su paso por la Villa, cualquier cosa. Aun recuerdo la porra de madera que compró mi hermano en una ocasión "Alarma Antirobo" rezaba en ella, y como esas mismas porras son hoy el objeto de deseo de Cachorro.

Pero en Santillana hay muchas cosas que afortunadamente siguen estando iguales y una de ellas es la Colegiata de Santa Juliana, un tesoro del Románico en donde reposan los restos de la Santa.

fuente de la imagen
Como no hay mucho que hacer, con niños, por éstos parajes pensé en visitar el interior de la Colegiata, pues aun recordaba cómo me gustaba perderme por su claustro o cuánto aprendí de sus columnas en las excursiones del colegio. Pero cual sería mi sorpresa al descubrir que, en la actualidad, cobran la friolera de 3€ por persona para poder entrar a ver el claustro y la iglesia. Aunque pensándolo con frialdad hace años ya tuvo que pagar mi madre, niños incluidos, para poder recorrer la impresionante Catedral de Notre Dame en París -obviamente no es comparable por mucho que la Colegiata fuera declarada monumento nacional-

Así que, con 3€ menos, seguimos paseando en busca de algo realmente interesante que poder ofrecerle a Cachorro, pues dentro de la iglesia todo lo molón estaba prohibido, y así es como topamos con la oportunidad de montar en ponny por 5€ -todo tiene un precio-


Si dijera que no mereció la pena mentiría vilmente. Cachorro galopó cual vaquero. Disfrutó muchísimo de sus 20 minutos a lomos de Pinto, pese a que su amigo equino tenía más ganas de comer que de caminar. Pero que le quiten lo bailao al felino.

Con la sonrisa perpetua caminamos en busca de una terraza de esas que yo recodaba, una terraza ubicada dentro de un jardín, y la encontramos. Allí las cañas saben a gloría y los 2,70€ que te cobran por ella casi ni te duelen, pues para eso estás disfrutando del Románico en su esplendor.

Como colofón final a nuestro día de turisteo en la Sabana jugamos una pachanga en una campa, comimos unos chasquis y nos tiramos por los toboganes situados en una campa del pueblo, en donde los naturales de la zona hacían lo propio.

El por qué no os recomiendo ir al Zoo de Santillana lo dejaré para otro día que por hoy es suficiente.




14 de abril de 2014

Religión en Semana Santa

Los que me leéis sabéis que L'Manada es atea pese a que los Rugientes Protectores fuimos educados bajo la fe cristiana y, que por este motivo, Cachorro no participa en la asignatura de religión en su colegio, o no va a misa, pero sin embargo sí celebra la Navidad y sabe perfectamente lo que significa, lo que conmemora, sabe que es el nacimiento del bebé Jesús.

La profesora de religión, desconozco por qué, tiene contacto cada lunes con Cachorro y él la quiere mucho. Alguna vez me ha preguntado por qué él no estudia Religión y, aunque me ha costado, se lo he explicado como mejor he sabido. Por eso no me llama la atención que a él  le guste saberlo todo a cerca de los ritos cristianos, pues otra cosa sería más rara teniendo en cuenta que en la Sabana hay cristianismo a cada paso.

El viernes íbamos paseando cuando nos topamos con una carpa. Como felino curioso, Cachorro, quiso acercarse para averiguar que tesoros albergaba. ¡Sorpresa! En su interior estaba la exposición de algunos de los pasos de Semana Santa que "desfilarán" en las procesiones. Cómo no, Cachorro quiso entrar a verlos, pero yo soy incapaz, desde siempre me han dado mucho yuyu, sé que son figuras y nada más, pero es un repelus irracional el que se apodera de mi... así que mi madre sería quien entrara con él para ver las estatuas.

Cachorro salió encantado del interior de la carpa. -Mamá!!! tienes que entrar conmigo, me lo sé todo, es el bebé Jesús de mayor. Su mirada me mató y ahí que entré -madre sufridora vale por dos-

Lo cierto es que le fui explicando el significado de la imagenería, desde un punto de vista muy lait, a modo de historia y quedó fascinado. 

Le expliqué que cuando Jesús se hizo mayor descubrió que tenía poderes mágicos, que podía convertir el agua en vino, y decidió usar su don para ayudar a las demás personas, así que todo el pueblo de Jerusalén le quería mucho y le escuchaban con mucha atención, haciendo caso a cada palabra que él pronunciaba. Por ejemplo, si Jesús decía que no se podía hacer daño a los animales porque estaba mal, todas las personas le hacían caso y obedecían. Pero como en toda historia, no siempre ganan los buenos. En Jerusalén vivían también los Romanos quienes querían ser los dueños de todo y que todo el mundo les obedeciera aunque fuera algo malo. Por eso, por sus ganas de manduquear a todos, los Romanos, perseguían a Jesús, pues no les gustaba que la gente le quisiera. Así que los Romanos idearon un plan. Capturaron a Jesús, y como no tenía calabozos o cárceles, le encerraron atándolo en una cruz. Largos días estuvo amarrado en ella Jesús, así que las sogas con las que estaba sujeto le hicieron heridas. Al final un grupo de gente tuvo a bien ayudarlo y le bajaron de la cruz. Pero Jesús estaba muy malo y tuvo que descansar en un cama largo tiempo.

Tras escuchar tan apasionante historia Cachorro sentenció -Quiero ver todas las procesiones!!!! Y ahí que madrugamos el Domingo de Ramos para ver la entrada de Jesús en Jerusalén. Lo cierto es que no me importa que Cachorro se sienta atraído por éstas historias y/o tradiciones, yo misma las he conocido de siempre y cuando he sido mayor he tomado mi decisión, así que imagino que llegado el momento él hará lo mismo. Eso sí, lo que no contaba para nada es en participar en una Misa grupal a consecuencia de ver la procesión de ramos -si lo llego a saber .....-



Y vosotros ¿lográis que vuestro retoños sigan vuestras creencias a pies juntillas?





7 de abril de 2014

En busca del talismán perdido

Hacía tiempo que la Sabana estaba desolada, como si un ciclón hubiera pasado por ella. En sus árboles no brotaba flor, por sus ríos no corría el agua y la mirada de los leones era vidriosa y estática. 

La Leona intentó ponerle remedio y buscó, en tierras lejanas, un antídoto para que la Sabana y la Leonera volvieran a brillar con luz propia, alcanzando ese brillo especial que tuvo en otro tiempo. Pero no tuvo éxito. Lejos de lograr sus intenciones el brebaje que le dieron le provocó una reacción alérgica e hizo que la Leona cayera estrepitosamente en la desolación. Nunca encontraría el resplandor perdido.

Pero quiso la fortuna que una forastera se adentrara en el territorio de La Manada. Una forastera que tiempo atrás había estado de visita en la Leonera y que era muy querida por la Leona. Una forastera que además era experta en el manejo de las artes oscuras y era capaz de que la cueva más oscura se iluminara para siempre.

Así que la Leona confió en ella y le dio el poder absoluto para obrar a su antojo. Largos días estuvo la Forastera mezclando pócimas, midiendo cantidades y agitando esencias, hasta que una madrugada lo logró: ¡El milagro estaba conseguido! La Sabana y la Leonera volvían a estar a salvo, habían recuperado su brillo y magia, perdidos a lo largo de éstos casi 3 años de dominio de La Manada en éste asentamiento 2.0.

Con la sonrisa, orgullo y admiración por bandera la Leona luce, desde hoy, así de guapa.


P.D.: Gracias por todo Fina
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...